La fortuna vuelve a sonreír a Rianxo al dejar la Primitiva 2,5 millones

BARBANZA

Dueños y clientes del bar Adro recibieron la enhorabuena al circular el falso comentario de que les había tocado

03 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La huella de Castelao, Manuel Antonio y Dieste es infinita. Por eso, Rianxo es conocido en medio mundo como gran tierra de ilustres. Pero, al ritmo que va, pronto se hará famoso también por ser el municipio de la fortuna. Hace solo cuatro años que el gordo de Navidad dejó una lluvia de euros considerable y, aunque las cantidades no son comparables, ayer volvió a caer un buen chaparrón de billetes. En la administración rianxeira O Mexillón de Ouro se selló el único boleto acertante de la combinación ganadora de la primitiva -con los números 2, 17, 23, 35, 41 y 45- , premiado con 2,5 millones de euros.

A media mañana, en Rianxo solo faltaba que alguien llamase a Lobatón para dar con el ganador. En cada bar, por las plazas... todo el mundo se preguntaba lo mismo: «¿A quen lle tocaría esta vez?». Por descontado, donde más conjeturas se hacían era en el despacho que repartió la suerte, O Mexillón de Ouro, ubicado en la calle de Abaixo.

Del municipio

Allí, Anxo Cristobo, el emocionado dueño del negocio, se apuraba a colgar los carteles que anunciaban el premio y pronosticaba que el ganador seguramente sea alguien de la villa. ¿Por qué? Asegura que, lógicamente, buena parte de la clientela es del municipio y que, además, suelen ser rianxeiros los que sellan estas apuestas llamadas múltiples, en las que pagando 14 euros uno puede marcar siete cifras en vez de seis y jugar el jueves y el sábado. «Solamente un 2% de lo que se sella es de este tipo», indicaba.

Sin embargo, con una enorme discreción, insistía una y otra vez que habrá que esperar «a ver si llega a saberse o no. Quizás sea más fácil que salga a la luz si se trata de una peña».

Precisamente, poco antes del mediodía saltaba en Rianxo lo que parece que solo fue un enorme rumor. Unos y otros comentaban que los afortunados eran los miembros de una peña del bar Adro. De hecho, hasta el establecimiento se desplazaron muchos con la copla e incluso los loteros se pusieron en contacto con los dueños para ver si eran los agraciados. Sin embargo, y como decía la propietaria, «non tivemos esa sorte, neste bar non lle tocou a ninguén». Horas después de que se hablase del Adro, las murmuraciones también le adjudicaban el premio a un vecino de Brión, a otras peñas e incluso a alguien al que ya le tocara el gordo de Navidad. Pero, pese a todos estos comentarios, al cierre de esta edición nadie se había presentado como premiado en la administración y la búsqueda del millonario seguía a pie de calle.