La variante de Noia propicia que la crispación política vaya a más

Sara Ares

BARBANZA

El regidor retiró la palabra al portavoz de la plataforma vecinal y se negó a contestar a las preguntas de Insua

27 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La polémica variante volvió a monopolizar una vez más el pleno celebrado el viernes en Noia, con la particularidad de que la crispación no deja de ir en aumento. A lo largo del debate, el alcalde, Rafael García Guerrero, hizo numerosas advertencias al público para que guardara silencio, cerró el micrófono al líder del PP y al portavoz de la plataforma de afectados, al que acabó retirando la palabra tras avisarle varias veces de que formulara preguntas concretas y obviara comentarios e impresiones, y se negó a responder a las preguntas de Insua, delegando esa función en el portavoz socialista, Lino García.

Esto último suscitó protestas por parte del portavoz de los populares. Insua recordó que en octubre pasado la plataforma había hecho públicas las modificaciones que se iban a introducir en el trazado de la variante, argumentando que las conocían por simpatizantes del PSOE y del BNG. Sostuvo que esos cambios fueron los que finalmente se aprobaron, lo que le valió para acusar al ejecutivo de haber ocultado esa información durante los últimos meses a los ciudadanos y de haber sellado un pacto interno.

Lino García contó que desde el verano miembros del bipartito participaron en reuniones «oficiosas» con representantes de Política Territorial en las que dijo que habían tratado de introducir mejoras y defender a los afectados, pero añadió que competía a la Xunta y no a ellos desvelar el recorrido definitivo.

Julio Bustelo insistió también en la idea de que PSOE y BNG conocían el trazado desde septiembre y en que sellaron un pacto: «¿É certo que vostede (en alusión a Bieito González) claudicou coa preferente por un mero cambio de cromos, plantexado polo alcalde como: Ti aceptas a preferente e eu acepto a Agra (en referencia al inspector de policía)?». El líder nacionalista negó esto último.

Guerrero retiró la palabra a Bustelo por no formular preguntas directas y este abandonó el salón. Al salir, pidió a la policía que actuara porque una mujer le había agarrado la ropa, y la aludida aseguró que le había pedido explicaciones por insinuar sobre ella que era simpatizante del PSOE y que por eso su casa ya no estaba afectada.