Desde que el Estado se hace cargo de su gestión, el precio ha descendido de manera significativa
15 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Veinte años después de su implantación, las cuotas lácteas siguen siendo uno de los principales quebraderos de cabeza de los ganaderos de la zona. Tanto es así que los cupos individuales, hasta ahora los principales activos patrimoniales de las granjas, han visto reducido su valor en más de 25 millones de euros desde que el Estado optó por suprimir las transacciones entre particulares y hacerse cargo de su gestión.
Los 65,5 millones de kilos de leche que pueden producir al año las explotaciones de la zona valen a día de hoy tres veces menos de lo que lo hacían hace tan solo un trienio. Si en 2005, el plan de abandono de la producción puesto en marcha por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) preveía una indemnización de 0,50 euros por cada kilo de cuota de la que dispusiese el ganadero, en el último programa puesto en marcha en noviembre esta cantidad se ha rebajado hasta 0,19 euros .
La situación se agrava por el anuncio de la ministra, Elena Espinosa, de ceder gratuitamente la cuota de la reserva nacional a los ganaderos que la necesiten. Hasta el momento estas asignaciones se venían haciendo previo pago, por parte de los ganaderos que las hubieran solicitado, del mismo importe que había sido satisfecho a los que optaban por abandonar la producción. La variación augura que los precios que ofrecerá el MAPA en próximos planes serán inferiores.
Amenaza
Todo ello con el horizonte del año 2015 en la retina, cuando previsiblemente la Comisión Europea suprima el actual sistema de cuotas sin conceder ninguna compensación o indemnización a los productores. Si esto se consuma se dará la paradoja de que muchos ganaderos de la comarca seguirán pagando mensualmente las amortizaciones de unos créditos suscritos para adquirir un bien que dejará de existir.
«Co tema da cota á maioría enganáronnos de mala maneira. Dixéronnos que era obrigatorio comprar para poder seguir producindo e agora resulta que dentro de catro ou cinco anos van acabar con elas sen pagarnos nada. Foi coma tirar o diñeiro a un pozo», lamenta un ganadero de Mazaricos que, como él mismo señala, lleva invertidos más de 150.000 euros en la compra de mayor cantidad de cuota.
En la primera semana de abril, último plazo en el que estuvo permitida la transacción entre particulares, el montante de los créditos solicitados por los profesionales de la comarca para la adquisición de mayores derechos de producción superó los cuatro millones de euros.
Lastre
A los créditos destinados a la compra de cuota hay que unir los suscritos por los productores para la mejora de sus explotaciones y de los procesos productivos. Si bien estas operaciones de crédito están en la inmensa mayoría de los casos subvencionadas por la Administración autonómica, con lo que cuentan con un interés preferente, suponen en la actual situación de crisis que atraviesa el sector un importante lastre para la continuidad de muchas granjas.
«Se a cousa estivese ben e se cobrara polo leite un prezo xusto non había problema e a maioría da xente podía facer fronte sen agobios aos créditos que ten firmados. Se o leite segue baixando e os custos subindo é probable que a morosidade aumente moito», precisa un productor lácteo de Lousame.
Tal y como corroboran desde una entidad bancaria de la zona, la mayor parte de los créditos acogidos a planes de mejora, aprobados por la Consellería do Medio Rural, tienen vencimientos semestrales, por lo que, hasta junio no se sabrá con seguridad las dificultades que los ganaderos tienen para hacerles frente.
Uno de ellos se muestra tranquilo por la evolución de la situación a corto y medio plazo: «O sector gandeiro non rexistra normalmente taxas de morosidade alta. Ben é certo que a situación actual non é boa, pero xa viñeron outros momentos malos que se foron superando e cremos que pasará igual».