Artistas que se comen el escenario

Luisa Gutiérrez luisa.lopez@lavoz.es

BARBANZA

16 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Con mucha ilusión y ganas de triunfar emprendieron la semana pasada sus clases los alumnos de la escuela de música Bastantes Llons de Ribeira. Este año la asociación estrena nuevos locales, ya que el Concello les ha cedido las instalaciones del conservatorio para que puedan llevar a cabo allí su actividad académica. Un centenar de personas desempolvaron sus instrumentos y acudieron a la presentación del nuevo curso que arrancó con mucha fuerza. Para darles la bienvenida estuvo la jefa de estudios, Liliana Ballarín, acompañada de su hija Ágata Mendoza, una artista en potencia que, seguramente, en pocos años entrará a formar parte del alumnado de este centro musical. También acudieron al acto la concejala ribeirense de Educación, Juana Hermitas Crugeiras, y la docente Sabela Olivares. Para dar ánimos a los intérpretes intervino en la ceremonia el presidente de la entidad, Suso Bello que, además, deseó mucha suerte a todos los presentes.

El coro Santa Columba, que dirige Charo Lorenzo, solemnizó un poco más la misa ofrecida el pasado viernes en la capilla de A Guadalupe de la villa rianxeira en honor de la Virgen del Pilar. Allí estuvieron las chicas de azul, que así es como se las conoce en algunos lugares, Adelaida Caamaño, Lola Rodríguez, Mercedes Rodríguez, Fina Iglesias, Inocencia Patiño y Minuca Lorenzo. Pese a la ausencia del organista que siempre las acompaña en sus conciertos, ofrecieron un delicioso repertorio de canciones sacras que terminó, como no podía ser de otra manera, con una canción a la imagen honrada y con vivas a España y a la Guardia Civil. Vistas al mar y sabrosas tapas. Santa Uxía cuenta con un nuevo establecimiento hostelero en el que los clientes podrán deleitarse con buenas vistas y suculentas tapas. ¿Los culpables? Los empresarios Tomás Franco y Sonia Rodríguez, que la pasada semana inauguraron O Franco. En este bar, situado en el Malecón ribeirense, los vecinos podrán picotear platos de gran elaboración. Sus dueños, de momento, están encantados y esperan que su local tenga una buena acogida entre los ciudadanos. Buena suerte.