Fole mantendrá la cuantía de los salarios del alcalde y las concejalías liberadas
AROUSA
El recorte del número de dedicaciones en el gobierno local puede suponer un ahorro de 50.000 euros para Ravella
15 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En los últimos ocho años, el salario marcado para la alcaldía de Vilagarcía ha experimentado tres recortes. El nuevo regidor, el popular Tomás Fole, es partidario de mantener su cuantía tal y como está. Es decir, en 50.593 euros anuales distribuidos entre catorce pagas, el mismo nivel retributivo del que dispuso la socialista Dolores García en sus últimos meses de mandato.
La intención del gobierno popular de la capital arousana es mantener, igualmente, la cuantía de las dedicaciones exclusivas que percibirán al menos dos de las compañeras de Fole al frente de Ravella: Rocío Llovo como responsable de las áreas de Atención Cidadá, Sanidade y Mercados, así como Elena Suárez, titular de Igualdade e Benestar Social. Los conservadores todavía no han definido si finalmente su número se quedará en tres o, en función del análisis de los servicios municipales, recurrirán a alguna otra liberación parcial. Lo que sí parecen tener claro es que serán menos que en el período del bipartito. Socialistas y nacionalistas mantenían la dedicación de la alcaldía, otras tres exclusivas, una a media jornada y una al 60% que desapareció cuando Marcelino Abuín dimitió de su cargo. Teniendo en cuenta sus retribuciones, el ahorro para las arcas municipales, de confirmarse las tres únicas liberaciones, se establecería en unos 50.000 euros, cantidad equivalente al salario del regidor vilagarciano.
Disminuciones sucesivas
El sueldo del alcalde fue en su día motivo de un intenso debate en Vilagarcía. Hace diez años, el socialista Javier Gago estableció el listón en 76.554 euros que él mismo rebajó a 67.747 anuales en el 2003, tras la pérdida de la mayoría absoluta del PSOE. Se inauguraba entonces una fórmula inédita en la capital arousana. Un acuerdo institucional entre el PSdeG, el Partido Popular y el BNG, abría la posibilidad de que también la oposición dispusiese de salarios para concejales que dedicasen su jornada laboral al trabajo político en el seno del Concello. El nivel mínimo de representación para acceder a una de aquellas dedicaciones se fijó en cuatro ediles, requisito que cumplían las tres formaciones.
El pacto no sobrevivió al cambio de gobierno producido en el 2007, cuando el Bloque se incorporó a una coalición en minoría con los socialistas. Las liberaciones se circunscribieron entonces, en exclusiva, al equipo de Ravella, privando a la oposición de cualquier tipo de salario más allá de las indemnizaciones por asistencia a plenos, comisiones y conceptos similares. Las percepciones de la alcaldía se recortaron de nuevo, hasta los 54.992 euros anuales. Por fin, en el 2010 se aplicó una nueva reducción, del 8%, en correspondencia con el denominado decretazo a los funcionarios: en total, 50.593 euros al año.