El sindicato advierte que esa medida no fue la que se aprobó en pleno
18 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El pleno extraordinario de Rías Baixas, que solicitaron desde Unións Agrarias para suprimir las sanciones a los viticultores por vendimiar más de lo permitido en la cosecha del 2009, no cumplió la demanda del sindicato agrario, que además se mostró sorprendido por al versión hecha pública por el consello regulador. La organización pidió al pleno que solicitase a la Xunta la retirada de las multas, sin embargo desde la Denominación de Origen aseguran que solo se ha acordado por unanimidad instar a la consellería de Medio Rural a que siga adelante con los sanciones, pero que «sea benevolente y las tipifique en el tramo inferior». El pleno también aprovechó para advertir a los infractores de que los asociados a la Denominación de Origen se inscriben «libre y voluntariamente, conscientes de que deben respetar la legislación».
La reunión del pleno se alargó durante toda la mañana en el Pazo de Mugartegui, mientras dos centenares de bodegueros y viticultores se amotinaban a las puertas de la sede para presionar a Rías Baixas a que se retirasen las sanciones y actualizase el censo de parcelas. En el interior, los vocales trataban de sentar las bases para acercar dos posturas que están claramente enfrentadas. En el exterior, los afectados por las sanciones esperaban la decisión que impidiese que tengan que abonar dos mil euros por haber vendimiado más de lo permitido.
Según el consello, Rías Baixas aprobó ayer pedir a la Xunta que aplique las sanciones, cuyo importe actualmente es de 2.000 euros, en su grado mínimo. Algo con lo que UU.AA. no está de acuerdo. «Aprobouse a nosa proposta que exigía a retirada das sancións do 2009. Só aceptamos que se incluíra a coletilla de que, se non era posible, se aplicara o grado mínimo», explicó José Ramón González, portavoz del sindicato. Aseguró que su formación no está dispuesta a rendirse en este caso «e se queren que sigamos, seguiremos. Temos as armas legais e políticas para seguir ata o final», concluyó.
Otra de las reivindicaciones del sindicato era que el consello exigiese a Medio Rural que renovase, de una vez por todas, los censos de viticultores y bodegueros. Sin embargo, el presidente de la DO, Ramón Meiriño, zanjó ayer este último punto al señalar que «al consello solo le corresponde hacer la auditoría, son los viticultores los que deben registrar todo adecuadamente». Tras su comparecencia pública, todo parecía indicar que había acuerdo. Pero no era así.