Tanto en el Concello como en la Comandancia y en el seno del PSOE se enteraron por el BOE
14 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hubo prisa por vender la construcción del nuevo cuartel de la Guardia Civil en Vilagarcía como uno de los proyectos más importantes del Gobierno central para la comarca. No hace mucho que Antón Louro lo recordaba en Pontevedra, y el pasado mes de mayo, el subdelegado del Gobierno y la alcaldesa de Vilagarcía describían en una rueda de prensa las «magníficas instalaciones» que se estaban diseñando para un cuartel que incluso albergaría las funciones de policía judicial y de la reserva fiscal del Puerto. Sin embargo, a la hora de renunciar al proyecto, todo el mundo se enteró por el Boletín Oficial del Estado. Incluso en la Comandancia de la Guardia Civil, en el Concello de Vilagarcía y en el seno del PSOE, donde algunos cargos ayer aún no tenían conocimiento de la noticia.
De hecho, la alcaldesa de Vilagarcía estuvo toda la mañana de ayer llamando por teléfono para confirmar lo que el BOE ya anunciaba el sábado: Que la Gerencia de Infraestructuras del Ministerio de Interior renunciaba a la celebración del contrato de obra del cuartel de la Guardia Civil de Vilagarcía. La confirmación del delegado del Gobierno en Galicia fue muy escueta: «Existe a firme vontade por parte do Goberno de España de levar a cabo este proxecto, pero agora mesmo hai un problema de financiamento que se está tratando de resolver, e este problema é o que condiciona os prazos de execución desta obra», dijo Antón Louro.
La renuncia es, en principio, temporal. De cumplirse las promesas de los representantes del Gobierno en Galicia, no se trata de una suspensión de la obra, sino de un aplazamiento, con la intención de retomarla cuando haya dinero.
Lo cierto es que el anuncio sorprende, porque los trámites para construir el cuartel no eran solo una promesa, estaban bastante avanzados. Las primeras sombras sobre una iniciativa vendida a bombo y platillo llegaron con los Presupuestos del Estado para el 2011, que no reservaban partida alguna para esa obra. Sin embargo, unos días después, el diputado Domingo Tabuyo aseguró que sí se iba a construir, y anunció la inminante contratación de las obras. Y así fue. Se hizo en el mes de noviembre con la intención de que los trabajos empezaran en enero. La semana pasada, todavía los técnicos trabajaban en Vilagarcía en un proyecto que no solo está redactado, sino también pagado.
La permuta con el Concello
La suspensión del proyecto tiene otras consecuencias, ya que la parcela que el Concello cedió a Interior en O Piñeiriño para la construcción del cuartel fue una permuta a cambio del antiguo edificio de la Policía Nacional en la calle Castelao. Pero como el valor de este inmueble es superior al otro, el Concello se comprometió a pagar la diferencia de 172.119 euros en dos anualidades. Ahora está por ver si la deuda se renogocia o se mantiene como está a la espera de que algún día se construya el nuevo cuartel.