Un informe de la oenegé World Learning destaca que lo que más les gusta a los alumnos americanos que vienen a Galicia es acompañar a las trabajadoras del mar
23 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Hace ya cinco años que, a través de una colaboración entre las oenegés World Learning y Pandora desembarcan en Galicia todos los veranos un grupo de estudiantes americanos. El objetivo de esos intercambios tiene mucho que ver con el espíritu que une a estas organizaciones, que es el de promover la comunicación entre pueblos, razas y culturas, no en vano el lema que mueve a Pandora es «proporcionar a los jóvenes una experiencia educativa desde el punto de vista de su crecimiento como ciudadanos del mundo».
La selección de los muchachos afortunados se hace en los institutos americanos. El único requisito es que estén estudiando español y que tengan entre 15 y 18 años. No hay más similitudes entre ellos, porque de lo que se trata es, precisamente, de lo contrario, de que intercambien experiencias tanto con compatriotas suyos de otras culturas, razas y religiones, como con las familias que los acogen en Galicia.
Los chicos suelen estar quince días en la comarca, alojados en las casas de las familias, y después hacen el Camino de Santiago. Ese fue el guión de los últimos años. En las dos semanas que pasan en tierras arousanas participan en actividades comunes. Otros años hicieron recorridos turísticos y culturales, con visitas a los monumentos románicos y jornadas de playa en las que les acompaña un monitor que viaja con ellos desde Estados Unidos.
Pero hace dos años, a la delegada de Pandora en Galicia, Marisol Parajó, se le ocurrió que sería una experiencia muy interesante compartir una jornada de trabajo con las mariscadoras. Hablaron con las de Bamio y los chicos pasaron en la playa un día inolvidable. «Es algo nuevo que no conocían y que les impactó mucho; les pareció sorprendente, y hasta una estrella de mar les llamaba la atención. Las mariscadoras les dejaron hacer su trabajo y les dejaron probar los moluscos, por lo que quedaron encantados y agotados», subraya la delegada y responsable de la organización.
Hasta tal punto les gustó, que en el informe que realiza la oenegé sobre las actividades incluidas en el programa «Verano intercultural» fue lo que más destacaron. Y por eso este año está previsto repetir una experiencia que no tiene nada que ver con la cultura en la que se educan estos estudiantes. «Lo del románico no lo haremos porque ya lo encuentran en el Camino de Santiago»
La estancia en las casas acogedoras será del 4 al 19 de julio, y después partirán hacia Santiago. El grupo que venga este año guardará dos experiencias inolvidables: el marisqueo y la peregrinación coincidiendo con el Xacobeo.