El Hospital do Salnés recupera la gestión del servicio de cita previa

AROUSA

Ayer se incorporaron cinco empleadas nuevas, lo que provocó momentos de tensión con las antiguas

29 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El 31 de enero finaliza el contrato que el Hospital do Salnés mantenía desde hace años con la empresa Eulen para la gestión del servicio de cita previa del centro de Rubiáns. El gerente del hospital, Bibiano Fernández Arruty, aclaró ayer que se había tenido en cuenta una antigua reivindicación de los sindicatos y de algunos partidos políticos, que no estaban de acuerdo con la externalización del servicio y reclamaban que fuese personal propio y contratado por la administración sanitaria el que se ocupase de esas cuestiones. Los sindicatos que lo reclamaban se basaban, sobre todo, en los sueldos y en las condiciones de trabajo de las empleadas, que mejorarían de forma notoria si se les contrataba siguiendo las condiciones de cualquier empleo de carácter público. Según indicó el gerente, atendiendo a estas peticiones y teniendo en cuenta que ahora finalizaba el contrato con Eulen, la dirección del hospital decidió recuperar un servicio que ya funciona como propio en los demás hospitales gallegos.

Pero la noticia cayó como un jarro de agua fría entre el personal contratado, que ve su futuro en el aire. Al parecer, a algunas de las empleadas que llevaban años ocupándose del servicio de cita previa en el hospital se les ofreció la posibilidad de que siguieran trabajando en información, pero con menos horas, en un horario difícil de compaginar con otro trabajo y, por supuesto, por menos dinero. Ahora su sueldo ya no supera los 600 euros por 34 horas semanales, pero si aceptan la oferta de información, no trabajarían más que 17 horas por un sueldo de unos 300 euros.

Cinco ya se incorporaron

Para que las nuevas empleadas vayan aprendiendo su trabajo, se están incorporando de forma paulatina. Ayer ya se incorporaron cinco auxiliares administrativas contratadas a través de las listas del Servizo Galego de Saúde, y en los próximos días lo harán las demás. La llegada del nuevo personal provocó momentos de tensión ayer en el servicio, porque las antiguas, preocupadas por su futuro, todavía tuvieron que enseñar las claves del trabajo a quienes las van a sustituir en el puesto. El día 31, serán diez empleadas las que se queden en la calle.