Dolores García sostiene que es preciso estudiar a fondo el expediente para tratar de resolver el disparate urbanístico
05 ago 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Augas de Galicia ha hablado. Tres años después de las inundaciones que hicieron saltar el dislate a los titulares, un año más tarde de la sanción que el propio ente marcó a la empresa infractora, la Xunta asegura que debe ser ella, Vicando, la que solucione el disparate de haber canalizado a cielo abierto un río a través de un garaje. Ayer lo hizo también el Concello. Los afectados, nada menos que 150 propietarios distribuidos en seis bloques distintos de viviendas, han solicitado a la alcaldesa de Vilagarcía, Dolores García, y a los grupos que componen la corporación municipal una reunión para abordar una solución definitiva para tanto despropósito. Esa reunión, afirmaron todos los interpelados, se llevará a cabo.
La regidora confirmó que los vecinos de Rodrigo de Mendoza serán convocados en cuanto la agenda institucional lo permita. En opinión de García Giménez, es necesario analizar pormenorizadamente el expediente para distinguir las competencias de cada una de las Administraciones implicadas en él -son dos, la Xunta y el Ayuntamiento- y encontrar una solución como la que reclaman los afectados.
También el teniente de alcalde, el nacionalista Xosé Castro Ratón, entiende que la obra acometida en el tristemente célebre garaje exige una respuesta clara por parte de la Administración. El portavoz del BNG, de hecho, conoce el estado del aparcamiento de primera mano, puesto que lo visitó con los vecinos hace un par de semanas, al igual que Juan Fajardo.
El popular Tomás Fole considera, a su vez, que los propietarios del garaje que comparte espacio con un afluente de O Con deben recibir respuesta a su solicitud de entrevista. Será a lo largo del encuentro, razona el líder del PP, cuando se aborde la forma en la que el Ayuntamiento tiene que intervenir en este caso y las razones por las que se ha llegado a tal situación.
José Luis Rivera, por último, comparte con sus compañeros de corporación la necesidad de que los afectados sean atendidos. Aunque no conoce el expediente en profundidad, el fundador de Ivil expresa su preocupación por los perjuicios que el regato causa a los propietarios de las plazas de estacionamiento y por las consecuencias de futuras inundaciones.