Rías Baixas espera una cosecha ligeramente superior a la del 2008

AROUSA

A pesar de que las condiciones favorecen la aparición del mildiu, el estado sanitario de la planta es muy bueno

12 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las lluvias no han llegado en el mejor momento. Por lo menos, en lo que a la cosecha de Rías Baixas se refiere. Muchas de las plantaciones de albariño se encuentran en pleno proceso de purga -uno de los momentos más sensibles para la vid porque es cuando se determina la abundancia de los racimos- y las lluvias caídas a lo largo de esta semana pueden haber causado algún daño. Aún así, las previsiones del consello regulador son buenas. La producción de este año será, si todo sale bien, ligeramente más abundante que la del anterior. Además, la planta se encuentra en un perfecto estado sanitario.

El ciclo vegetativo de la vid se encuentra, sobre todo en O Salnés, un poco retrasado. Lo normal a estas alturas sería que prácticamente todas las plantaciones hubieran terminado el proceso de la purga. Pero no es así. Esto no supondría problema alguno sino fuera por las lluvias que se registraron esta semana. El agua habrá hecho daño en aquellas plantaciones en las que la floración no ha terminado, provocando el corrimiento de los racimos y, con ello, una disminución en la cantidad de uva prevista inicialmente. «Las lluvias no han coincidido en el mejor momento», explica Agustín Lago, director técnico del consello regulador. Todavía es pronto para hablar de pérdidas, pues los daños causados, si es que los ha habido, no podrán ser evaluados hasta dentro de unos quince días.

A pesar de esta situación, las perspectivas de Rías Baixas para la nueva cosecha son, por ahora, muy buenas. Se prevé un ligero aumento de la cantidad, que durante los dos últimos años se quedó un poco escasa para atender las necesidades de las bodegas de la denominación de origen. Además, el estado sanitario de las plantas es bueno y no se han detectado plagas o enfermedades que estén atacando a la producción.

Las previsiones meteorológicas para los próximos días también dan motivos para ser optimistas. El sol y las altas temperaturas permitirán que las plantas puedan terminar el proceso de floración sin mayores problemas. «Dos semanas de calor sería estupendo», concluye Agustín Lago.