El buen tiempo animó la afluencia de turistas a la comarca, aunque la ocupación hotelera no alcanzó la de otros años
03 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.El Gran Hotel de A Toxa abrió el viernes una nueva etapa en su ya larga y selecta historia con la recuperación de la gestión del complejo hostelero por parte de su propietario, el Banco Pastor, tras la marcha de Hesperia, que se mantuvo cinco años al frente de las instalaciones. Lo hizo coincidiendo con el puente del 1 de mayo, que dio un respiro en la comarca a un año marcado por la crisis económica. El buen tiempo, la nómina recién cobrada y la generalización del puente a toda España -en las cifras del de San José influyó que en algunas comunidades no son festivos- animó la afluencia de turistas a las playas y enclaves de interés en O Salnés.
Con todo, no se alcanzaron las cifras de ocupación hotelera registradas otros años. En el Gran Hotel, por ejemplo, el porcentaje de ocupación era ayer del 76%, una cifra calculada sin contar con las habitaciones que Hesperia tenía cerradas y que el Banco Pastor no volverá a abrir al público hasta disponer de un informe técnico que indique las reparaciones que se deberán llevar a cabo. Pero lo cierto es que los clientes disfrutaban en sus instalaciones de estos días festivos ajenos a los cambios en la gestión, con el nombramiento de Francisco Marcos como director y la reapertura del balneario.
En otro establecimiento de referencia en la comarca, en el Parador de Turismo de Cambados, la ocupación fue del 100% en el primer día del puente, sin embargo ayer había bajado al 80%, algo que lamentaban desde la dirección «porque otros años, en este puente, hubo que decir que no a los clientes». Lo que indica que se está muy lejos aún de la recuperación económica que algunos foros entendidos en asuntos económicos anuncian desde hace unos días con todas las cautelas.
Vilagarcía, llena de jóvenes
Las cifras registradas suponen un alivio para los hosteleros de la comarca, que han sufrido unos meses muy difíciles por el parón de la actividad. En Vilagarcía, al buen tiempo se suma el Festival do Norte, que llenó la ciudad de jóvenes y de ambiente. El viernes, los trenes llegaron a Vilagarcía abarrotados de muchachos cargados con sus mochilas. El campamento instalado en O Castriño estaba también repleto y no quedó una plaza hotelera libre en el municipio. Los campings de Bamio y de O Terrón también se beneficiaron de la cita musical y colgaron el cartel de lleno en sus parcelas.
Pero la prueba del algodón para calcular el efecto de la crisis en el sector llegará en los meses de verano, que será cuando se sabrá si la crisis sigue todavía castigando a las comarcas turísticas o si se vislumbra en el horizonte la recuperación.