El Eixo Atlántico impulsa una alianza entre Vilagarcía y Ribeira

María Hermida Serxio González

AROUSA

La potenciación del transporte marítimo interno y de la oferta turística son dos de los horizontes posibles

17 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Hubo un tiempo en que el mar unía, no separaba, y los intercambios eran constantes. Eran los tiempos de los vapores; de las intensas relaciones entre las dos orillas de Arousa. Sin embargo, ahora, cuando el transporte marítimo solo está ya presente en la mente de los nostálgicos, las relaciones entre uno y otro lado son cada vez más anémicas, sobre todo, porque desplazarse entre O Salnés y Barbanza a los lugares que están a tiro de piedra por mar supone serpentear unas carreteras mucho peores que las que conducen a urbes como Santiago o A Coruña. En este contexto, llega una propuesta del Eixo Atlántico -comunidad que engloba a distintas ciudades del Noroeste peninsular- que podría hacer cambiar las cosas. Lo que se busca es resucitar los lazos del norte y sur arousano a través de una alianza estratégica entre Vilagarcía y Ribeira.

Ambos municipios son cabeceras de sus respectivas comarcas y pertenecen al citado Eixo Atlántico, por lo que este organismo propone que formen una especie de asociación para potenciar juntas sus recursos. Por ahora, y dado que todo este plan está en una fase muy incipiente, es difícil concretar los beneficios mutuos de una acción de este tipo, aunque lo que está claro que lograr atraer a más turistas, por ejemplo, es uno de los objetivos. Igualmente, y apoyándose en el Eixo Atlántico, los dos municipios podrían sumar fuerzas para conseguir ayudas europeas o de otro tipo.

En realidad, y a falta de que se den muchos pasos, el espíritu de la iniciativa es que se constituya una plataforma fuerte con la que trabajar para que todos esos recursos económicos que muchas veces se despilfarran porque cada concello los invierte en una cosa distinta sirvan para potenciar la ría desde una óptica conjunta. Desde el Eixo Atlántico insisten en que, ya que Vilagarcía y Ribeira con son las únicas dos ciudades arousanas en disposición de estar en la entidad -el resto de los concellos son demasiado pequeños-, estas tendrían que ser las interlocutoras en todo momento. Sin embargo, una vez que su alianza estuviese en marcha, las iniciativas que se llevasen a cabo podrían incluir a todos los municipios de sus comarcas.

Hablando siempre de hipótesis, el secretario general del Eixo Atlántico, Vázquez Mao, puso ayer un ejemplo de lo que se podría hacer: «Imaginémonos que le damos al turista la posibilidad de hacer una ruta cultural por toda la ría. Lógicamente, eso llama a más visitantes que el hecho de no saber qué va a encontrarse en cada lugar».

Tras esas palabras, Mao también fue claro. El Eixo Atlántico es una herramienta que las ciudades -de la entidad forman parte urbes de Galicia y Portugal- pueden utilizar, pero tienen que ser los representantes locales los que decidan tirar del carro. «Somos un organismo multiplicador, pero lo que se multiplica por cero siempre da cero», dijo. En ese sentido, parece que aún no hay fecha para una reunión entre vilagarcianos y ribeirenses que haga germinar la semilla que quiere poner el Eixo Atlántico en la ría.

Precisamente, quizás, y después del anuncio del Eixo Atlántico de su pretensión de unir la ría, hecho en Lalín, los gobernantes arousanos tengan que empezar a mirarse en el espejo de otras zonas gallegas, donde ya se están produciendo alianzas semejantes para intentar sacar partido al citado eje.