El presidente de la mancomunidad, Jorge Domínguez, ya no sabe que hacer para tratar de mejorar el transporte comarcal. El también alcalde de Meaño asumió, hace unos meses, como un fracaso sus gestiones ante la dirección de Transportes. Y en el último pleno de la entidad supramunicipal reiteró, a preguntas de los ediles de la oposición, que no veía la manera de seguir avanzando en las gestiones. «Non hai resposta de Transporte», explicó.
Domínguez volvió a relatar todas y cada una de las reuniones que había mantenido, en los últimos años, con los distintos responsables de Transportes. «E agora hai un director xeral novo, se queredes volvemos intentalo», añadió el presidente. Sin embargo, puso en duda que esta medida surtiese algún efecto.
Según el máximo responsable de la entidad comarcal «o único que conseguimos ata o de agora foi que Transportes nos fixera un estudio». El documento, que fue presentado hace ya tiempo, aconsejaba instalar una línea circular que recorriese todos los municipios de la comarca con un precio más que asequible para todos los usuarios, que quedó establecido entorno a un euro por trayecto. Sin embargo, nada se ha hecho desde la Administración autonómica por tratar de poner en marcha las recomendaciones del estudio. «Eu fíxenlle ver que as líneas de transporte pertencen a outra época, que están mortas», indicó Domínguez. Recuerda que éstas están dirigidas hacia la capital de provincia, cuando la mayoría de los vecinos solucionan ahora muchos de sus trámites en Vilagarcía o en otros municipios de la comarca. Pero ni así logró una mayor implicación de Transportes.
Un proyecto en estudio
Desde la consellería de Obras Públicas, de la que depende el transporte público, explicaron esta semana que está en marcha un proyecto para reformar todo el sistema de transporte de Galicia. Sin embargo, éste está todavía en elaboración y nada puede avanzarse del mismo. La entidad supramunicipal arousana tendrá así que esperar a que este documento esté terminado para poder mejorar un servicio que se ha quedado obsoleto y que, además, según argumentó el propio Domínguez no funciona como debería porque incumple los horarios ofertados.