En sus casi cinco lustros de actividad, no es la primera vez que el Hospital da Costa atraviesa momentos difíciles. Aunque de momento no se ha plasmado en comunicados públicos, es un secreto a voces, un comentario cada vez más extendido entre parte de los profesionales y, también, entre numerosos pacientes. Que las estadísticas oficiales les den la razón cuando se quejan por la lentitud asistencial no basta, ni a trabajadores ni a usuarios. Pero que varios especialistas hayan expresado su intención de irse de Burela parece un síntoma claro de la complejidad de la situación, sobre todo porque se trata de un hospital periférico, con dificultades para encontrar facultativos dispuestos a trabajar en él.
En pasillos, consultas y quirófanos, el ambiente laboral lleva un tiempo marcado por las continuas quejas de profesionales. La sobrecarga de trabajo derivada de la acumulación de pacientes es un problema con el que están acostumbrados a lidiar, pero cuentan que en los últimos tiempos se ha complicado. Y, al margen de sus ideologías, los sanitarios consultados coinciden en dos cosas. Primera, reclaman que sus cargos y sus identidades no se hagan públicos. Segunda, consideran que con una gestión tan condicionada por las pautas de austeridad está repercutiendo negativamente en su trabajo y, sobre todo, en la atención que reciben los pacientes.
Aunque algunos admiten que su malestar puede atribuirse al hecho de que ahora no tienen opción de completar sus ingresos con las horas extras que antes hacían para consultar y operar por las tardes, insisten en que el problema tiene mucho más calado. No solo porque los pacientes se vayan acumulando en las listas de espera, sino porque, por ejemplo, ahora tienen muchas menos de posibilidades de disponer de los quirófanos, ya que solo funcionan por las mañanas, excepto cuando se trata de casos urgentes.
Las diferentes fuentes hospitalarias consultadas añadieron que, ante la imposibilidad de responder en tiempo a las demandas asistenciales, el Hospital da Costa está derivando pruebas e incluso operaciones a otros hospitales gallegos.