La Xunta dice que sólo Lourenzá, Foz y Barreiros pidieron limpiar los ríos

A MARIÑA

Las inundaciones y el desbordamiento de los ríos que ocasionaron las intensas lluvias de la semana pasada causaron notables desperfectos y suscitaron las quejas de vecinos y pescadores sobre la falta de limpieza de los ríos. Muchos se apresuraron a culpar a la Administración autonómica por no autorizar el acondicionamiento de los cauces, una acusación de la que se defendieron ayer responsables de Medio Ambiente.

El gabinete de prensa del departamento autonómico confirmó que en los últimos meses Augas de Galicia solo recibió solicitudes para limpiar los cauces de los concellos de Lourenzá, Foz y Barreiros. Las mismas fuentes confirmaron que actualmente, y raíz de las riadas, realizan tareas de desbroce en zonas afectadas de Viveiro y a lo largo de esta semana se desplazarán a Cervo.

El regidor focense, García Rivera, confirmó que hace meses demandó la limpieza del cauce de los ríos que bañan el municipio. Confirmó que, a mediados de la semana pasada una brigada se desplazó a O Centiño. También han inspeccionado distintas zonas del río Ouro.

Vidal Martínez-Sierra, primer edil de Lourenzá, solicitó la colaboración de Augas de Galicia para mantener limpio el cauce de los ríos Baos y Masma, y evitar así las inundaciones en las zonas más llanas del municipio. «Todavía no se acercaron a limpiar», reveló el regidor. En Barreiros, el alcalde Alfonso Fuente recordó en días pasados los trámites que realizó para pedir autorización para limpiar el cauce del río a su paso por San Miguel. El pasado viernes confirmó su temor a ser sancionado por la Xunta por tener que intervenir sin contar con dos de los tres permisos necesarios, de Medio Ambiente y de Red Natura.

Por otra parte, pescadores deportivos de Viveiro denunciaron a comienzos de marzo el abandono del cauce del Landro. Ayer, la consellería confirmó que en 2006 se procedió a limpiar el paso de pescadores «e está prevista de novo este ano, en abril ou maio». Insisten en que «nalgúns casos, as árbores caídas poden ser un problema para o exercicio da pesca pero non para a fauna piscícola ou para o ecosistema fluvial».

Desde Medio Ambiente aseguran que la piscifactoría de Xerdiz es inspeccionada periódicamente «e denunciada cando incumpre a normativa». Sobre la fuga accidental de ejemplares de trucha afirmaron: «Normalmente se debe a fenómenos meteorolóxicos adversos e estas troitas supoñen un problema para o ecosistema», pero no poblacional sino en el aspecto sanitario. Sobre el manejo de peces en el capturadero aclararon que se realiza siguiendo un protocolo: «Nos últimos 10 anos non se recibiu no servizo provincial informe algún de morte ou deterioro dalgún peixe nas instalacións ou no seguimento posterior».