Casa de indianos en venta y antiguas «salgadeiras», bienes culturales de Foz

M.??C.

A MARIÑA

Las fábricas conserveras de Nois, 22 capillas e iglesias, otros tantos molinos y seis palomares engrosan el listado de 161 elementos catalogados en el PXOM

09 abr 2008 . Actualizado a las 10:53 h.

Las casas de indianos, los cruceiros y puentes, y hasta los palomares constituyen el rico patrimonio civil y etnográfico del municipio de Foz, catalogados como elementos de interés cultural en el plan xeral de ordenación municipal en trámite. Además de la iglesia parroquial de San Martiño de Mondoñedo, que goza de la declaración de Bien de Interés Cultural, cobran especial protagonismo las 89 muestras de arquitectura civil, entre las que destacan cuatro casas de indianos. De las tres localizadas en la parroquia de Cangas, en una de ellas, a la venta desde hace tiempo, el paso de los años y la falta de conservación le han pasado factura al exterior del majestuoso edificio. La cuarta vivienda está en Fazouro.

Otros de los bienes catalogados son las casas rectorales de Cangas, Cordido y Fazouro, el Pazo de Becerreá-Casa de Piñeiro, el conjunto de molino y vivienda del molinero en A Ponte, San Acisclo; la casa de Fontao o Finca Pedrosa; dos viviendas en el barrio de A Ponte de A Espiñeira, así como otras casas y más de una veintena de molinos. En el casco urbano, algunos de los bienes inventariados han sido rehabilitados, como la actual Casa da Cultura, una vivienda de la calle Paco Maañón (hoy clínica) o un edificio de la avenida de A Mariña en cuyos bajos se localiza la sede de una entidad bancaria. En la avenida de Lugo también aparecen catalogadas las viviendas 5-7-9 y 13.

Otros de los elementos protegidos son los edificios que en su día acogieron las dos antiguas fábricas salgadeiras de sardina, situadas junto al pintoresco puerto de Nois, y calificadas «de alto contido etnográfico».

El arquitecto especialista en Urbanismo, Antonio García Fernández, destaca la importancia de ambos edificios a la hora de analizar las funciones de las salgadeiras de piedra, que sucedieron a los primeros almacenes fabricados en madera. García destaca los escasos restos de edificaciones marítimas en la costa entre Ribadeo y O Vicedo, que responden a una industrialización más tardía «ligada á aparición de estradas a partir da segunda metade do século XX». Como ejemplo del pasado conserveiro cita las edificaciones de Nois. «Edificios convertidos agora en vivenda, que respostan a unha planta rectangular, divididos arredor do patio sen cubrir que ocupa o claro, coa chanca e o morto dunha soa altura e cubertos, a dúas augas, con lousa».

Seis cruceiros, cinco puentes y dos petos de ánimas, sumados a cinco palomares y dos fuentes conforman el listado de elementos catalogados, a los que hay que añadir el eucalipto de la Casa de Reimunde, los hórreos -protegidos por el decreto 449, de febrero del año 1973-, 29 yacimientos arqueológicos y 22 capillas, iglesias y conjuntos parroquiales.