Las mil y una marquesinas gallegas

¿Qué mejor lugar para un picnic que la clásica marquesina de fibra patrocinada por Caixa Galicia en la parroquia chantadina de Fornas?
¿Qué mejor lugar para un picnic que la clásica marquesina de fibra patrocinada por Caixa Galicia en la parroquia chantadina de Fornas?
Tirando de idiosincrasia gallega, en Teo es posible esperar el autobús resguardados en esta marquesina-hórreo
En Touro han optado por un diseño muy contemporáneo colocado en primera línea de costa
Sofisticada marquesina situada en la Plaza del Centenario en Ribeira combinando bloques de piedra, madera y hasta macetas
Esta imagen tomada en la aldea de Valdolide, en A Pobra de Brollón, muestra claramente la mayor virtud de las marquesinas: ser el lugar de reunión perfecto para una charla vecinal
Recuperando las líneas curvas de las clásicas marquesinas de fibra, esta de Boiro actualiza el color y le da un aire marino con el tejado arrugado y los ojos de buey
Un muro y unos bancos de piedra solo necesitan unos postes de madera y unas tejas para convertirse en una marquesina en Boiro
En Porto do Son se toman muy en serio la durabilidad de las marquesinas y optan por la piedra para su construcción
En Ribeira luce este modelo de marquesina utilizado por la Diputación de A Coruña y que recuerda al diseño de algunos contenedores de vidrio
Bloques para construir esta marquesina captada en Lousame
Bloques y sillas convierten esta parada en un punto de reunión perfecto en O Pindo
En Coaxe (Catoira), las vecinas se reúnen en las marquesinas para hacer vida social y no falta la cortina para protegerse del sol
Charla a la sombra de la marquesina en Coaxe
En Candeán (Vigo), bastan dos bancos junto al poste para esperar el autobús (siempre que no haga mal tiempo)
Marquesina ultrarresistente en Caldebarcos
Esta marquesina metálica contrasta con la piedra de la parte trasera de la rectoral
Esta marquesina de Ferrol ya integra el poste de información de las líneas de autobús
En esta estructura en Santa Eufemia, en O Courel, apenas queda sitio para una pintada más
En Piñeiro (O Eixo), optan por este peculiar modelo de color azul
Chapa galvanizada y banco, dos clásicos que se unen en esta parada de Triñáns
Las paradas de metal verde con tejadillo de teja naranja como esta de Ames son uno de los modelos más repetidos por la comunidad
En Catoira no quieren mojarse ni pasar frío y si hay que usar cemento, se usa
Marquesina de piedra en Vilanova
El abandono se ceba con muchas de estas estructuras, como sucede en esta imagen tomada en Vilar de Mulleres (Carballedo)
En perfecto estado sigue esta marquesina, uno de los modelos utilizados recientemente por la Xunta, antes de implantar el nuevo diseño unificado
Las entidades bancarias fueron patrocinadores habituales de este tipo de paradas
Modelo funcional de metal y vidrio promovido por la Diputación de A Coruña
Esta marquesina de la Diputación ha sufrido los rigores del fuego
Muchas marquesinas como esta cercana al Hospital Naval de Ferrol sirven además como soporte publicitario
Tejado abombado y banco metálico con el nombre del concello, un modelo que se repite en otros municipios
Estructura, cierre y banco metálico caracterizan esta marquesina de Cabo de Cruz en Boiro
Unas chapas pueden servir para montar una marquesina en cualquier lugar de Galicia
En Axeitos sobrevive este modelo tan clásico para la espera del bus
Ante el Hospital Arquitecto Marcide a falta de una marquesina, hay dos, ambas de metal y vidrio
Metal y vidrio para la parada del Cavadelo
En este punto de Teo se suman al modelo de teja naranja
Metal, vidrio y logotipo de la zona para esta parada vista en Aguiño
Diseño clásico y funcional con metal y cristal en esta marquesina de A Malata
Marquesina hecha de piedra
En esta marquesina de Vilanova optan por la clásica chapa
Óxido y maleza cubren cientos de paradas en todo el territorio. El objetivo es irlas retirando
La ciudad olívica puede presumir de contar con marquesinas diseñadas por el arquitecto británico Norman Foster
El ayuntamiento coruñés de Oleiros optó por marquesinas «minimalistas» para que los vándalos tuvieran menos superficie en la que actuar. La contrapartida, menos protección del frío y la lluvia para quienes esperan el bus
Casi 360.000 euros costó esta marquesina colocada en el 2007 en Fonteculler
Modelo rústico a base de tablones en Neda
Los vecinos de Taraza, en la parroquia valdoviñesa de Meirás presentaron sus quejas por la falta de protecciones laterales de este refugio
Todo un clásico las casetas de fibra como esta que luce en Corcubión
En la carretera de Catabois está esta marquesina correspondiente a un modelo minimalista que la Xunta promocionó en las paradas interurbanas
A este modelo clásico, en Carballo han optado por colocarle tejado de pizarra y una cruz
Si el banco original se deteriora, nada como una silla para sustituirlo, como se ve en esta imagen tomada en Ermedelo
En A Campiña el bus urbano hace parada en esta instalación de metal verde, uno de los colores más utilizados
Sin duda, uno de los modelos más repetidos de la comunidad es este fotografiado en Ribeira
En Bendoiro optan por la habitual mezcla de tuvo metálico, cristal y cubierta redondeada
Otro de los modelos que utilizó la Xunta a lo largo de los años luce notablemente deteriorado en Carballo
Durante años fue de lo más habitual ver estas estructuras de fibra patrocinadas por las desaparecidas cajas de ahorros
Aire rústico para esta marquesina de la Diputación de Lugo
Mezcla clásica de vidrio y metal que en este caso cuenta también con la denominación del lugar donde se sitúa la parada