La Asociación Gastronómica Cultural está ultimando los actos que comenzarán una semana antes del asado de los lechones.
28 ago 2009 . Actualizado a las 23:33 h.Pese a que aún falta más de un mes para la celebración del vigésimo aniversario del Porquiño á Brasa, la Asociación Gastronómica Cultural de Amil ya está preparando lo que será un completo programa de actividades. Así, si la cita propiamente gastronómica será el 30 de agosto, los actos comenzarán ya una semana antes. En la tarde del 22 de agosto, está previsto que se celebré el quinto certamen de corales que, organizado por la Coral Cánticos da Amil, girará en torno a la canción popular gallega.
El sábado siguiente, y con el programa aún por cerrar, se están preparando una completa serie de actividades que comenzarán con una serie de juegos populares para niños. De este modo, los más pequeños podrán demostrar toda su pericia con las calzas o jugando a la rueda o al pañuelo.
Simultáneamente, se procederá a la apertura de una exposición fotográfica que recorre las dos décadas de existencia de esta cita gastronómica en la parroquia morañesa de Amil. La muestra será el preludio de la actuación del grupo de baile tradicional Seixebra, de Moraña, y de la agrupación musical de músicos y baile de la vecina localidad de Cuntis.
Y después de cultivar el espíritu artístico, ya va siendo hora de hacer lo propio con el estómago. Conscientes de ello, la Asociación Gastronómica Cultural da Amil procederá a repartir, al ritmo que marcarán dos grupos de gaitas, raciones de porquiño á brasa a precios populares. Así, una ración de lechón asado acompañada de cachelos, pan y un vaso de vino tinto de Barrantes saldrá por ocho euros, mientras que si se opta por una botella de este caldo de las Rías Baixas se tendrán que abonar cinco euros.
Para los que tengan que conducir o para los más pequeños, los refrescos saldrán por un euro, cantidad que se abonará si se quiere consumir una cerveza o un vaso de vino. Y para cerrar la cena, por 0,50 céntimo, se podrá degustar una taza de café de pota.
Para culminar la noche, los asistentes, y siempre que se mantenga el programa previsto, disfrutarán con una representación teatral al aire libre.
Día grande
Y llega el último domingo de agosto, el día grande de la veinte edición del Porquiño á brasa. Una jornada que comenzará de madrugada con el encendido de las numerosas hogueras a cuyo alrededor se colocarán decenas de lechones para su lenta cocción, uno de los secretos de este manjar.
Sobre las diez y media, los pasacalles y alboradas, a cargo de los arousanos Os Terribles y de los morañeses de Chinguilipé, comenzarán a recorrer la parroquia recordando la cita gastronómica. Horas más tarde, al mediodía, los más pequeños cobrarán de nuevo protagonismo con el obradoiro que llevará a cabo el grupo Gaia, de Poio.
Y a las dos de la tarde, las miradas se dirigirán hacia el sorteo de los lotes que precede a la celebración del xantar popular. Cada uno de estos lotes está preparado para una veintena de comensales, de tal modo que, además de un porquiño de entre catorce y dieciséis kilos, está compuesto de dos empanadas de kilo y medio -una de bacalao con pasas y la segunda de zorza-, una docena de botellas de vino tinto de Barrantes, seis botellas de litro y medio de agua, cuatro bollas de pan, dos bicas y, claro está, café de pota con unas gotas de aguardiente de caña.
A este respecto, y a falta de concretar el número de lotes que se pondrá finalmente a la venta ese día -el año pasado fueron un total de sesenta los lechones asados en el recinto de A Chan-, el precio de cada uno de ellos ascenderá a unos trescientos euros. Lourdes García, de la Asociación Gastronómica Cultural da Amil, precisó ayer que todos estos detalles se conocerán a principios de agosto, una vez se haya celebrado la Festa do Carneiro ó Espeto, el próximo 26 de julio. En todo caso, reiteró que para hacerse con uno de estos lotes será preciso reservarlos con antelación.
Juegos para adultos
Como viene siendo tradicional, tras la comida, de nuevo le tocará el turno a una sesión vespertina de juegos populares, si bien, en esta ocasión, serán los adultos quienes demuestren todo su arte. Los asistentes podrán competir con las calzas, en unas carreras de sacos, con la rueda o simplemente dejando patente su velocidad y buenos reflejos a la hora de coger el pañuelo.
Todo este esfuerzo tendrá su premio. A última hora de la tarde, el programa provisional recoge que, a las 20.30 horas, se procederá a la entrega galardones a los concursantes que mejor lo hayan hecho en los juegos populares. Media hora más tarde se terminará la fiesta y la Asociación Gastronómica Cultural da Amil se pondrá a preparar la del próximo año, la que hace la edición número veintiuno.