Al margen del controvertido muelle del Areal, que sigue su curso, el puerto, como parte integrante fundamental de la ciudad, ha dejado atrás una serie de preproyectos que han tratado de dibujar una nueva fisonomía, primando el uso ciudadano o el uso empresarial, o en todo caso el mixto. A veces obras faraónicas o simplemente imposibles han jalonado los últimos cuatro años de gestión.
Puede evaluarse en más de 500 millones de euros, los planteamientos que los distintos presidentes portuarios fueron dejando atrás en los últimos cuatro años. Incluso en los últimos cinco años, han sido cuatro los presidentes del organismo público, lo que parace difícil de compensar con una buena coordinación de proyectos y tener una dirección concreta hacia dónde dirigir el puerto en su conjunto.
El mayor de todos fue el llamado Plan Nouvel , concebido por Abal Caballero, que con un presupuesto estimado de casi 350 millones de euros, se ha convertido en papel mojado. Primero lo decapitó el anterior presidente portuario, Jesús Paz, y luego lo descartó del todo la actual presidenta, Corina Porro.