El dueño del boleto millonario deberá demostrar cuándo lo selló

También tendrá que recordar dónde lo perdió y el número de apuestas


a coruña / la voz

¿Ha sellado una primitiva a finales del mes de junio del año pasado en la administración de lotería de Carrefour, en A Coruña y por alguna razón nunca llegó a comprobar si estaba o no premiado? Pues escarbe en lo más hondo de su memoria porque puede que en los cajones del olvido encuentre cinco millones de euros. El alcalde de A Coruña le dará hoy pistas para ayudarlo. Publicará en el Boletín Oficial de la Provincia (BOP), en la página web municipal y en el tablón del Ayuntamiento algunos detalles o pistas que le podrán refrescar las ideas. Pero ojo, si cree ser el propietario de aquel boleto, su palabra no servirá de nada. Deberá demostrarlo. Enfrente tendrá a la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado, que hará mil comprobaciones para asegurar la legitimidad del billete.

Según uno de los artículos de la norma por la que se rigen los concursos y pronósticos de la lotería, «se podrá producir el pago del premio siempre que se aporten datos suficientes que identifiquen indubitadamente al reclamante como la persona que presentó para su validación».

Datos fundamentales

Las autoridades tienen por delante un complicado trabajo. Desgranar el grano de la paja es lo primero, pues se espera que aparezca más de una persona convencida o que sospeche de que el boleto es suyo. Tampoco se descarta que lo reclame algún granuja. Sea quien sea, tendrá que decir qué día y a qué hora lo selló, cuánto se gastó o el número de apuestas, si recuerda el reintegro, y si la combinación lo hizo la máquina o tachó personalmente los números. Estos datos, cruciales para verificar la propiedad del boleto, se mantienen en secreto. Solo lo saben los responsables de Loterías y Apuestas del Estado y el dueño del boleto. A este último se le exige memoria de elefante, pues ya ha pasado más de un año del extravío.

En este caso, lo único que se sabe es que el boleto ganador de primera categoría del 30 de junio del año pasado ha sido sellado en la administración número 44 de A Coruña, la que está en el centro comercial Carrefour, de Alfonso Molina. Es lo único que por el momento trascendió. El resto de datos están guardados bajo llave. No se sabe qué día de aquella semana se selló, a qué hora fue o de cuántas apuestas era el billete.

Otro dato importante que nunca se desveló fue en qué administración de lotería se encontró el boleto ganador. Mucho menos qué día. Porque si es cierto que el billete fue cumplimentado en la administración de Carrefour, fue encontrado en otro despacho de lotería.

Administración

El dueño de ese establecimiento que se encontró con el boleto premiado sobre el mostrador, una vez que comprobó que tenía tan jugoso premio, lo puso en conocimiento de Loterías del Estado. Los responsables jurídicos de este organismo iniciaron entonces un expediente de hallazgo, que obliga a esperar un año a que aparezca el legítimo propietario. De no aparecer, como es el caso, su búsqueda, según la ley de 1889, se le encomienda al alcalde de la ciudad donde se encontró el premio, que deberá publicar en el BOP su búsqueda. Esto se producirá hoy mismo.

En Loterías prevén una búsqueda complicada, pues no resulta nada fácil demostrar que el boleto le pertenece a uno después de un año. Además, son cientos las personas que pasan a diario por la administración de lotería donde se encontró el boleto, inmerso en un gran centro comercial.

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