Guitiriz ingresará 40.000 euros al año por paneles fotovoltaicos que producirán energía eléctrica

X.?M.?P.

LUGO

El Concello de Guitiriz prevé ingresar unos 35.000 euros al año por venta de energía que irá a parar a la red eléctrica general. La energía se producirá con el funcionamiento de paneles fotovoltaicos que se colocarán en el tejado de la antigua nave del Senpa, edificio cuya titularidad recuperó el Concello tras un largo proceso.

La instalación de los paneles fotovoltaicos es una de las principales medidas diseñadas por el gobierno local dentro de las obras que se ejecutarán este año con cargo a la segunda fase del Plan E, en el que el fomento de las energías renovables constituye uno de los elementos destacados.

De acuerdo con los cálculos que maneja el Concello, los paneles tendrán un período de funcionamiento de unos 30 años, tiempo en el que las arcas municipales podrán recaudar en torno a un millón de euros. La alcaldesa, Regina Polín, reconoció ayer que esta iniciativa era la más ambiciosa de las diseñadas por el gobierno local: aunque hay otras tres que se realizarán este año dentro de este mismo plan, esta propuesta supone algo más del 80% de la inversión total que le corresponde al Concello (637.000 euros).

Si se cumplen las previsiones, en el segundo semestre de este ya estarán listos los paneles, con lo que el Concello guitiricense venderá la energía eléctrica y obtendrá los primeros ingresos. La energía se venderá a Begasa para que la coloque en la red general.

El edificio en el que se instalarán los paneles está siendo rehabilitado desde hace meses. Su arreglo se realiza dentro de las actividades de un taller de empleo, que con su trabajo permitirá que el inmueble, situado cerca de la vía del tren, se convierta en garaje de vehículos municipales y en sede de Protección Civil y del Grupo municipal de intervención rápida (Grumir).

Recuperación de fuente

Por otro lado, los planes municipales apuntan también a la recuperación de la fuente de San Blas, situada entre la avenida Díaz Castro y el barrio de Curro Vello. La obra incluye mejoras en el saneamiento y en la adecuación del entorno, y ha sido pensada con la idea de poder recuperarla para uso público. Se trata de una fuente que fue usada para consumo público durante años, aunque en los análisis del agua aparecieron algunas deficiencias que se esperan ver corregidos con estos trabajos.

Una de las peculiaridades de la propuesta del Concello de Guitiriz, ya aprobada en una reciente sesión que celebró la junta de gobierno local, es que incluyó dos obras en reserva por si alguna de las otras cuatro no se aprobaban. Esos dos trabajos, que se espera afrontar más adelante dentro de un plan de cooperación, eran la renovación de la cubierta y de las ventanas de la escuela de Pígara y la instalación de un colector de saneamiento en el barrio de Ansede, en las afueras del casco urbano de la capital municipal.