La mayoría de los centros escolares carece de normas de indumentaria
16 feb 2011 . Actualizado a las 12:05 h.Nada de conflicto, aunque sí mucho debate. Tras la imposición de una sanción a una alumna de Arteixo por llevar hiyab, el uso del velo islámico en el ámbito educativo se ha convertido en un tema de conversación recurrente en los colegios de Ferrol, pero, a diferencia de lo sucedido allí, no ha generado ningún tipo de problema en las aulas. Este ambiente de normalidad se debe fundamentalmente a dos razones. Por un lado, a que la población de religión islámica residente en la zona es todavía muy escasa. Y por otro, a que los centros con niñas musulmanas no han tenido que tomar ninguna decisión al respecto, bien porque esas alumnas no llevan velo (como ocurre en el Concepción Arenal), bien porque el reglamento de los colegios no prohíbe su uso. Este último es el caso del Cruceiro de Canido, un centro educativo al que acuden dos niñas con la cabeza cubierta por un pañuelo desde principios de este curso. Aunque la directora del colegio, Maravillas Beceiro, percibe el velo como un «símbolo de sumisión», también está convencida de que «por encima de todo está el respeto a las distintas creencias y la necesidad de tener una convivencia en paz». Como ocurre en su centro, la mayoría de los colegios e institutos de la comarca no incluyen en sus reglamentos ninguna norma que se refiera a la indumentaria. Un caso atípico es el del Centro Integrado de Formación Profesional de Fene, donde existe una norma que recomienda no llevar prendas que impidan identificar al alumno, «pero no la hicimos pensando en el velo, sino en las capuchas», advierte el director.