La biblioteca del Milladoiro comenzó a ser realidad en un aula diminuta, pero ahora ocupa su propio espacio en la primera planta del colegio, donde atesoran más de 11.000 volúmenes diferentes. «Mudámonos a finais dos noventa, pedindo prestados os carros do súper para levar os libros e como a consellería non tiña mobiliario específico para bibliotecas escolares, pedímoslle aos alumnos da Escola Taller de Malpica que nos fixeran as estantes e o escenario», cuenta Olga Rodríguez. Las mejoras se incrementaron con el premio del Ministerio de Educación, 6.000 euros con los que amueblaron la zona de consultas digitales y financiaron parte del nuevo equipo de megafonía e iluminación instalado el curso pasado.
La biblioteca abre a diario y durante los recreos son los alumnos de sexto de primaria los que se ocupan, como auténticos profesionales, del servicio de préstamo (unos 1.500 cada curso).
Todos los años, poco antes de finalizar el curso, el profesorado del Milladoiro se reúne para planificar el Proyecto Documental Integrado del año siguiente. «Escollemos un tema no que traballarán todas as aulas e este curso, por primeira vez, é un tema literario, os contos clásicos». De esta forma la biblioteca escolar se «introduce» en todas las materias y dependiendo de la asignatura y de la edad los niños realizan diversas actividades relacionadas con el tema elegido.
Ese es solo uno de los muchos proyectos de la biblioteca del Milladoiro, donde los alumnos mayores leen cuentos a los pequeños, donde todas las festividades (Samaín, carnaval, navidades?) se celebran con proyectos específicos y donde también han conseguido involucrar a las familias de los escolares. Lo han logrado con las mochilas viajeras, una veintena de bolsas con libros, discos, películas que los estudiantes se llevan a casa durante los fines de semana. «Non son deberes, senón propostas voluntarias nas que se involucran todos nas casas, len libros que non son doados de atopar nas grandes superficies, escoitan música que non se oe nas radios comerciais..., únense as familias arredor da cultura», explica Olga.
Durante el curso, la biblioteca elabora también tres guías de lectura, con recomendaciones para cada curso, e incluso han creado una zona de incunables, los libros que escriben los propios estudiantes.