El equipo de la empresa Arkaios localiza varios restos de cerámica, una zanja y una hoguera

La Voz

CARBALLO

Los operarios de la empresa Arkaios que dirige el arqueólogo Manuel Lestón ya han concluido las seis prospecciones que debían realizar donde se ubicará el edificio de recepción del yacimiento, a unos 80 metros del dolmen. En algo más de un mes después del inicio de los trabajos no han aparecido restos destacados, pero sí algunos importantes. Entre ellos, el que llama más la atención a los técnicos es una zanja de un metro de profundidad que transcurre en dirección a la entrada del dolmen. En ella se aprecian varias capas de sedimentos y se ha constatado que se trata de una estructura prehistórica, porque se han encontrado restos de cerámica de esa época en su interior.

Ahora, el equipo que realiza las excavaciones se ha trasladado a la zona cercana a la entrada del dolmen desde donde comprobarán si la zanja tiene continuidad hasta la zona principal del yacimiento, con lo que el hallazgo cobraría mayor importancia, ya que se podría relacionar con la actividad que tenía lugar en el interior del monumento megalítico.

Por otro lado, los trabajadores de Arkaios localizaron una hoguera. El estudio de esta estructura también está en fase inicial. Los técnicos aún no han constatado si es un fuego aislado o tiene otra significación.