Saltar al contenido
Volver
  • Las ventajas de hablar poco

    Niños introvertidos: ¿y qué pasa si solo quiero jugar solo?

    ¿Que tu hijo prefiere quedarse en su habitación solo antes que jugar con sus amigos? ¿Que habla poco y únicamente si se le pregunta? No te preocupes. Puede que sea introvertido. Hay estudios que apuntan a que ese tipo de carácter tiene sus ventajas. Que se lo pregunten a Bill Gates.

    Priscila Guilayn |

  • La expedición británica al Polo Sur

    La historia del más heroico de los fracasos

    El británico Robert Scott y sus hombres pretendían ser los primeros en alcanzar el Polo Sur. Fracasaron. Cuando llegaron, en enero de 1912, comprobaron que el noruego Amundsen lo había logrado 35 días antes. La terrible decepción acabó por agotarlos. No lograron regresar. Murieron los cinco. Pero eso no impidió que fuesen considerados unos héroes ni que aún resulten conmovedoras las cartas que Scott escribió a su mujer mientras agonizaba. Recordamos su gesta.

    Fernando González Sitges |

  • Objetivo felicidad: La terapia de la antigua Grecia

    Pódcast | Estoicos. Cómo la sabiduría clásica mejora tu vida en tiempos de crisis

    El estoicismo nació en Grecia en el siglo III a. C. y ahora lo abrazan pensadores, terapeutas, deportistas, gurús de Silicon Valley... ¿Por qué triunfan los consejos de Epicteto, Séneca o Marco Aurelio en plena era digital? Te lo contamos en el nuevo pódcast de Las voces de XLSemanal.

    Fátima Uribarri | Narrado por: Raquel Peláez |

  • Despotricar, boxear, gritar...

    Gestionar la ira (sin enfadarse más): te contamos por qué desahogarse no es tan sano

    Gritar, maldecir, despotricar o golpear un saco de boxeo pueden parecerte una forma de liberación; una especie de terapia contra la multitud de situaciones que cada día nos disgustan o nos estresan. Pero ¿hasta qué punto esto es sano? Un sorprendente estudio derriba la creencia popular de que despotricar es útil para controlar la ira. Te lo explicamos.

    Patricia Lizeviche |

  • Las fotos de Luis Ramón Marín

    La irrupción de las máquinas: aquellos chalados en sus locos cacharros

    Comienzos del siglo XX. La aparición de las cámaras portátiles, los negativos de celuloide y las últimas técnicas de impresión impulsan un nuevo tipo de fotografía y, de paso, una nueva profesión: el fotoperiodismo. Los fotógrafos se lanzan a las calles, donde todo está cambiando a la velocidad de los aviones, los coches y las motos, los grandes emblemas de la revolución en marcha. Luis Ramón Marín retrató como nadie esta doble transformación.

    Diego Bagnera |