Numerosos propietarios piden sin pudor hasta 3.000 euros por el fin de semana de la visita del Papa
27 oct 2010 . Actualizado a las 18:51 h.En solo 23 horas, en un portal inmobiliario de Internet colgaron las ofertas de treinta pisos diferentes para ser alquilados durante el fin de semana de la visita del Papa. Ninguno de los arrendatarios había recibido llamadas de personas interesadas, pero tampoco las habían recibido aquellos que intentaron anticiparse y pusieron sus «ofertas» hace hasta 57 días. «La primera llamada que recibo es la tuya», comentó desilusionada Cristina, una de las negociantes al ser preguntada si había tenido muchas demandas para su piso en la rúa Arzúa, por el que pide 1.000 euros. Tampoco ha tenido suerte el que pide 2.700 euros por un piso en Cruceiro de Sar. Luis Antonio se marchó a trabajar a Andalucía hace unos cuatro meses y su vivienda en Santiago se quedó vacío. «Unos amigos nos dijeron que se estaban poniendo en alquiler y probamos suerte». Llamadas, cero.
Las mismas que han recibido los cientos de propietarios que están intentando hacerse con unos ingresos extra a cuenta de la visita del Santo Padre. Iván, que cuenta con una vivienda en el Campus Vida, pide 1.500 euros por el piso; mientras Lucía, en la rúa do Vilar, propone una habitación doble por 750 euros y otra individual por 400. A unos pasos del Obradoiro, Raquel ofrece un piso por 2.500 euros, aunque apunta que el precio es negociable. El problema es que, después de seis días en la Red, nadie se ha interesado por él. Tampoco ha despertado el interés de los posibles visitantes otro inmueble en San Francisco por el que piden 3.000 euros por una semana y 2.000 euros por el fin de semana. Tras realizar más de 30 llamadas, por fin el propietario de un piso de Sar, que se alquila por 500 euros, dice haber recibido dos llamadas de interesados, aunque sin éxito.
No hay pudor a la hora de lanzar las ofertas, pero tampoco falta la información más bien engañosa. Una de las propuestas está en Milladoiro, «a cinco minutos de Santiago» -efectivamente después de la rotonda ya estamos en Compostela- y «a unos 10 kilómetros de la playa». Seguramente se trate de una fluvial. Eso sí, la superoferta de María permitirá hacerse con un piso nuevo de dos dormitorios por el módico precio de 1.600 euros. Claro que el arrendatario se ofrece a pagar el taxi dos veces al día durante tres o cuatro jornadas.
Un particular puede poner en alquiler su vivienda sin que ello sea considerado una práctica ilegal. Eso sí, el piso no podrá estar calificado como protegido, ya que estas viviendas no pueden ser arrendadas. Tampoco podrán ser realquilados los inmuebles, es decir, un inquilino no puede volver a alquilar la vivienda ni en su totalidad ni por partes.
Otra de las cuestiones que debe ser tenida en cuenta por quienes alquilen o arrienden una vivienda es el contrato. Este no tiene que ser obligatoriamente por escrito y, de hecho, la mayoría de los de temporada se hacen verbalmente. Las organizaciones de consumidores recomiendan a los inquilinos que reclamen un contrato por escrito para evitar sorpresas y dejar claro cuáles son las obligaciones de ambas partes. Ahora bien, alquilar no es ilegal, pero los arrendatarios deberán recordar que los ingresos que perciban deberán ser declarados.