El Bloque medita si se queda fuera del nuevo gobierno

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

Solo garantiza la investidura de Caballero, quien mide sus palabras

24 may 2011 . Actualizado a las 20:44 h.

A última hora de la tarde de ayer socialistas y nacionalistas reunían a sus ejecutivas locales en un ambiente bien diferente. El PSOE, con la moral muy alta al haber convertido a Vigo en un referente no solo en Galicia sino también en España. El Bloque, por el contrario, con la seguridad de que el 22-M ha iniciado una dura travesía del desierto de características especialmente dolorosas. Y es que no es lo mismo lograr en su día el fin del bipartidismo y alcanzar el poder que regresar de nuevo a una situación secundaria en un proceso que no se sabe si ha concluido.

Este fue el análisis que con seguridad hicieron los responsables de los dos partidos que durante los últimos cuatro años han protagonizado un gobierno de coalición en Vigo. En el PSOE dan por seguro que Caballero será de nuevo investido alcalde, aunque extreman las cautelas ante la posible reacción de los nacionalistas tras su bajón electoral.

Guante blanco

Un ejemplo de esta preocupación es la actitud del alcalde, quien ayer se negó a hablar del futuro pacto con el Bloque. En declaraciones a Onda Cero insistió en que «eso dentro de diez días, hoy toca hablar de Vigo». En todo momento se refirió con el máximo respeto a sus socios de gobierno y trató de limar asperezas «ya que el PP perdió 6.000 votos y nosotros los hemos ganado».

En otras palabras, que las pérdidas de los nacionalistas, casi 12.000 votos, no han engrosado las filas socialistas, algo de lo que están convencidos en las filas del BNG. Dicho de otra manera, que Caballero ha rentabilizado el pacto de gobierno, lo que podría llevar a la dirección del Bloque a evitar su reedición en condiciones similares, algo que ya está en estudio.

Sin imágenes

Precisamente ayer todos los ojos estaban puestos en la inminente reunión del consello local del BNG, que posiblemente se celebre mañana, algo que anoche estudiaba la ejecutiva nacionalista. La reunión tuvo lugar a las ocho de la tarde, pero los responsables nacionalistas no permitieron la toma de imágenes.

De entrada, los tres concejales nacionalistas tienen cuatro salidas ante sí: seguir como hasta ahora con una coalición con el PSOE, en la que obviamente tendrían menos fuerza; hacer alcalde a Caballero y plantear una relación con el PSOE con mayores exigencias o, incluso, quedar fuera de un gobierno en minoría del PSOE para condicionarlos desde fuera. Una última opción, rupturista e improbable, sería dejar gobernar a Corina Porro en su calidad de lista más votada e impedir así la consolidación de un Caballero en claro ascenso.

Con seguridad en el Bloque ya han recibido mensajes en este sentido desde las filas populares, igual que ocurrió hace cuatro años, dando garantías y apelando a lo ocurrido entre 2003/2007, cuando se vivió una situación similar. Sin embargo, las declaraciones de los dirigentes del Bloque descartan una salida de este tipo, por lo que su viabilidad parece escasa.

Pese a ello, la dirección socialista quiere evitar en los próximos días hurgar en la herida electoral de sus socios mientras Caballero sigue haciendo alarde de su perfil más localista. Convencido de que es la causa de su éxito, insiste en que es socialista «pero siempre pongo a Vigo por encima de todo».