Respaldó ayer al técnico en A Madroa pero matizó que esperarán a que el Celta esté salvado matemáticamente
27 may 2010 . Actualizado a las 02:05 h.La renovación de Eusebio está más cerca. Si primero fueron las peñas, y después la plantilla, ayer le tocó el turno a la cúpula rectora del Celta de respaldar a su entrenador. El presidente Carlos Mouriño acudió a la sesión de trabajo con su vicepresidente Ricardo Barros, y el director deportivo Miguel Torrecilla. Durante quince minutos a la conclusión del entrenamiento se entrevistaron con el técnico sobre el césped de A Madroa con luz y taquígrafos.
En esta escenificación solo faltaba Antonio Chaves. El director general había sido acusado de forma velada por Eusebio el pasado viernes de no remar en la misma dirección, y ayer no estaba presente. El golpe sobre la mesa del pucelano retumbó a su favor. Las palabras del presidente así lo indicaban.
«He dicho que Eusebio siempre encajaría en mi proyecto. Al no haberse dado los resultados con la holgura que esperábamos se le cuestiona, pero mi idea la tengo bastante clara desde el principio. Lo que sucede es que no soy yo solo, somos muchos y todos tenemos que opinar. La valoración se hará una vez que estemos matemáticamente salvados», comenzó diciendo ayer Mouriño. El presidente recogía así el guante que la plantilla le había lanzado el día anterior pidiendo en público la continuidad del entrenador. «Aquí todo el mundo ha cerrado filas y estamos con la misma idea. Los jugadores se están pronunciando ahora, y nosotros desde casi el principio de temporada», explicó el dirigente celeste.
Mouriño insistió en que el pacto de aparcar las negociaciones de renovaciones hasta el final se acordó hace meses. «Eso fue lo que se acordó entre ellos y nosotros. No entiendo tanto revuelo. Se podría anticipar lo que habíamos dicho, pero no lo creemos oportuno. Hay que seguir con tranquilidad como hasta ahora y buen ambiente en el vestuario. Salvo esas disputas lógicas sobre el terreno de juego, creo que tenemos un vestuario comprometido, Eusebio también lo está, y pienso que estamos todos en el mismo camino».
Esta frase sonaba a tratar de limar asperezas entre el técnico y Antonio Chaves. Al respecto de esas declaraciones de su entrenador, el presidente céltico consideró que no era el momento de hablar de ellas pero las justificó ya que «en momentos de tanta presión siempre hay válvulas de escape. Esto pasa en muchos equipos y no hay que asustarse, solo solucionarlo».
Para Mouriño Eusebio es el que está mejor colocado para entrenar al Celta «porque está en el club pero tenemos que saber qué equipo quiere tener, y cuáles serán sus aspiraciones». En este sentido parece que le va a exigir un objetivo de salida que se fijará como meta el ascenso y no otra temporada de transición. «Quiero que continue pero hay que analizar todo lo que ha pasado. También saber cuáles son sus aspiraciones con el Celta para el próximo año porque para nosotros el objetivo va a ser diferente». Al consultarle por si habían negociado alternativas a Eusebio recalcó que «siempre hay pero ya desde principio de temporada por si tienes que tomar una decisión drástica. Eso sí no se ha dado ningún paso», concluyó.