La fiscalía pide 14 años de cárcel por el asesinato fallido de un promotor

Luis Carlos Llera Llorente
Luis Carlos Llera VIGO/LA VOZ.

VIGO CIUDAD

Manuel Constante Torres Veiga disparó en el 2008 tres tiros al promotor Javier Fernández en un chalé de Oia

24 may 2010 . Actualizado a las 11:26 h.

La fiscalía solicita catorce años de prisión para el constructor Manuel Constante Torres Veiga, de 54 años, por asesinato en grado de tentativa y por tenencia ilícita de armas. La víctima pide 12 años y 9 meses por el crimen fallido y dos más por tenencia ilícita de armas.

Torres Veiga hizo tres disparos contra el promotor inmobiliario Javier Fernández Herrero, de 42 años, el 11 de junio del año 2008. Ese día, a las tres y media de la tarde, antes del tiroteo, estuvieron tomando café en el bar Alcatraz de Vigo. Manuel Constante estaba realizando trabajos para la promotora Alugavia, propiedad de Javier Fernández. El constructor, en concreto, acometía el acabado interior de un chalé situado en el lugar de Serrallo en la parroquia de Viladesuso, en Mougás, en el término municipal de Oia.

El constructor sugirió al promotor elegir la pintura del interior para lo cual le propuso acudir a la finca y ver las muestras seleccionadas. Para ello ambos se subieron en el coche Audi A4 negro propiedad del constructor.

Tras llegar a la obra, sobre las cuatro de la tarde, Manuel Constante comentó a Javier que había agua en el hueco de cimentación de la vivienda. El constructor le dijo al promotor que se agachase para examinar la bajante de los desagües. Mientras, se situaba detrás de la víctima. Cuando Javier Fernández estaba en cuclillas Manuel Constante sacó una pistola semiautomática de marca Reck modelo P&E «y con ánimo de terminar con su vida disparó contra el promotor», señalan fuentes de la investigación. Pero, en ese momento, el promotor giró la cabeza y la bala le pasó rozándole la nuca, ocasionándole en el cuello cabelludo una erosión redondeada de medio centímetro y un edema de cuatro centímetros alrededor.

Escapó por la ventana

Javier Fernández Herrero se incorporó asustado. En ese momento el constructor apretó de nuevo el gatillo, pero el arma se había atascado y no llegó a percutir el casquillo. El promotor aprovechó los segundos para escapar por una ventana.

Mientras Javier Fernández corría huyendo y pidiendo socorro, Manuel Constante subsanó la interrupción de la pistola. Volvió a montar el arma y efectuó dos nuevos disparos cuyas detonaciones se oyeron en toda la zona pero que no alcanzaron al promotor.