A Coruña acogerá un seminario sobre la figura del «Coolhunting» los días 12 y 13 de febrero.
10 feb 2010 . Actualizado a las 20:16 h.Muchos pensamos que la moda la crean los diseñadores pero lo cierto es que los grandes creadores cuentan con «espías» de la moda conocidos como «coolhunter» que les informan de qué es lo que se va a llevar o no. De esta manera se ahorran costes, se produce moda que gusta y se crea, de algo ya existente, un nuevo estilo que siempre triunfa.
El término «coolhunter» o caza tendendencias (creado a fines de los noventa por la revista New Yorker) hace referencia a las personas visionarias, que saben ver cuáles serán las próximas tendencias. Ellos hacen un trabajo basado, en principio, en el marketing y la publicidad, buscando ideas que marquen tendencias, productos y estilos de vida.
Aunque nacida en los Estados Unidos, esta nueva profesión se ha instalado con fuerza en varios países, entre ellos España, donde está en pleno auge. Según los profesionales de este ámbito confluyen varias especialidades, además del marketing y la publicidad, como la investigación, la psicología, la sociología y la creatividad. Por tal razón su labor es multidisciplinar, lo cual a las empresas les viene de maravilla, ya que al contratar a estos profesionales pueden ahorrar costes, porque éstos pueden obtener el resultado sin intermediarios «entre el concepto y la materialización del mismo».
Los caza tendencias deben ser antes que nada observadores e intuitivos, para de esa manera poder señalar qué se pondrá de moda y colocar con éxito un producto en el mercado; ya que su trabajo es advertirles a las empresas las tendencias que serán de gran consumo. En su trabajo de observación, los cazatendencias buscan a las personas innovadoras, a los que se consideran distintos, porque son los que marcan la diferencia y los que después serán seguidos por la masa de consumidores. Por ejemplo, si la moda de hoy es el uso de los pantalones pitillo, los innovadores empezarán a llevar lo opuesto, los pantalones anchos o campana; y así la rueda comienza su camino, lo que antes se usaba hoy ya no y viceversa.
Su trabajo consiste, entre otras cosas, salir a la calle, para observar y hablar con la gente en su propio entorno