El alcalde reduce sus exigencias a los establos ilegales a bocetos y decripciones sin visado oficial ni costes El Plan Fernández sufrió ayer un golpe de timón, aunque no se sabe bien hacia dónde. El alcalde de Silleda colocó, hace varios días, una bomba de relojería urbanística con su iniciativa de «mantemento de actividade gandeira». Todos los sindicatos cuestionaron la iniciativa pero Unións Agrarias maniobró con urgencia y ayer se sentaron el alcalde de Silleda, José Fernández, y el secretario comarcal Román Santalla, con sus equipos para discutir el documento.
Pablo Viz