Los compostelanos optarán un año más por improvisar su ruta en Nochevieja, aunque la oferta de fiestas es muy variada Ilusionante para muchos, aburrida y agobiante para otros, lo cierto es que la noche de Fin de Año no deja a nadie indiferente. Los locales de hostelería de Santiago abrirán sus puertas en una madrugada que, al margen de significar la puesta de largo del euro, no traerá demasiadas novedades en lo que a oferta se refiere. El Concello, eso sí, ha descartado organizar una fiesta en A Quintana como en las últimas nocheviejas, por lo que se pierde la oportunidad de consolidar una cita que marcaba la diferencia. Cada compostelano tendrá que buscarse la vida y elegir entre las múltiples opciones existentes.
REDACCIÓN