La nueva fórmula, que posibilita pujar por Internet, permite al pósito y a Pesca controlar la venta en tiempo real Son las ocho de la mañana en la lonja de Portosín y el estruendoso sonido de la sirena anuncia la inminente celebración de la subasta. Un panel informático presenta la mercancía: 35 cajas del cerquero «Graciana». Otra pantalla, el «cerebro» de las operaciones, ofrece más datos: especie, sardina; precio de salida, 6.500 pesetas (39,07 euros) la caja; número de lote, tamaño, frescura y calidad. Los compradores se hacen con unos aparatos similares a un mando a distancia y empieza la puja. Comienza la «batalla» por «disparar» al panel. Portosín es la primera lonja de Barbanza en introducir la subasta automatizada, un sistema que procesa los datos en tiempo real y permite el acceso por Internet.
A. F. N.