James Moriarty ha sido acusado de haber cubierto los abusos sexuales y daños infligidos a menores, por el personal religioso de la archidiócesis de Dublín.
«Las pruebas más duras y humillantes para la Iglesia son las que provienen de su interior, sobre todo cuando ve implicados a algunos de sus miembros en actos execrables», dijo Bertone.