«Solo con una estrategia basada en la educación y responsabilidad individual...., especialmente a través de la fidelidad conyugal, se puede tener un verdadero impacto en la prevención de esta enfermedad», aseguró Benedicto XVI.
Antes de esta investigación, que comenzó en mayo de 2007 y que se llevó a cabo con instrumentos avanzados de exploración y alta precisión, se estimaba que la Gran Muralla medía aproximadamente unos 6.500 kilómetros.
Los esqueletos mostraban el mismo estado de conservación y la mayoría miraban en la misma dirección, lo que sugiere que murieron juntos en un corto intervalo de tiempo.