La poda del ciprés de A Misericordia genera enorme expectación en Viveiro
La Policía Local reguló el tráfico mientras los vecinos observaban con cursiosidad cómo iban cayendo las ramas del árbol centenario La poda del ciprés de A Misericordia comenzó ayer por la mañana, en medio de una enorme expectación. Los vecinos se arremolinaron en la acera de enfrente para ver cómo los operarios trepaban por el tronco de este árbol centenario, sujetos con cuerdas a las ramas más voluminosas, e iban despiezando los brazos. Agentes de la Policía Local regularon el tráfico durante toda la jornada, ante la eventual caída de restos del ciprés sobre la acera o el vial. La poda fuera de los meses de febrero o marzo supone serios riesgos, según constató el responsable provincial de Medio Ambiente, Fernando Rengifo. La tala parece ser el siguiente paso.
A. F. C.