Miguel Sanz, presidente del Gobierno de Navarra Hace algunos días, cuando la coalición PNV-EA presentó su programa de cara a las elecciones vascas, las alarmas sonaron en el gobierno de la vecina Navarra, con la que proponen una confederación de comunidades. No es una pretensión nueva. El nacionalismo vasco la acaricia desde su nacimiento y la enmarca dentro de lo que denomina «proceso de construcción nacional». En Navarra, donde el voto nacionalista es claramente minoritario, estas insinuaciones provocan división de opiniones. En el gobierno de Unión del Pueblo Navarro, que preside Miguel Sanz, levantan ampollas.
DAVID BERIAIN Enviado especial