05 ago 2001
Demasiado corazón
Un cariñoso público hizo salir a hombros a una terna habitual de la prensa rosa, cuando sólo Ponce lo mereció Sólo uno estuvo inmenso, pero los tres salieron a hombros. Pronto venderán en las tiendas de souvenirs una oreja de toro como «Recuerdo de La Coruña», en lugar de la ya muy vista Torre de Hércules. Al contrario que el turista medio, que viene atraído por los percebes, los toreros llegan aquí a la búsqueda de orejas, que, además, van mucho más baratas. Sólo Enrique Ponce estuvo cumbre, pero el personal se dejó guiar más por la portada del «¡Hola!» que por el Cossío y aquello acabó en apoteosis triple.
RUBÉN VENTUREIRA