Los jóvenes presenciaron, bajo la amenaza constante de lluvia, un espectacular «encierro» La presencia de escolares de varios municipios pontevedreses, e incluso uno de Santiago, dió ayer un colorido especial, en Sabucedo, a una nueva edición de la rapa infantil. Bajo la amenaza constante de la lluvia, y con los chavales provistos de grandes bolsas de basura que les habrían servido como chubasqueros, en el foso del curro se repitió el ancestral encuentro de los «aloitadores» con los caballos más fuertes y salvajes de la cabaña del «Santo». Casi 1.200 estudiantes presenciaron a la rapa.