La junta de personal lucense usará el género femenino para referirse al conjunto de los trabajadores públicos Son muchos los opositores que ansían poder ser algún día funcionarios. Pero lo que no se imaginan es que con el paso de los años a lo que se podrá optar es a funcionaria. De las 1.500 personas que trabajan en la Xunta de Galicia en Lugo, un sesenta por ciento son mujeres. La junta de personal acaba de decidir que todos los textos que emitan reflejarán sólo el género femenino, «funcionarias», para referirse al conjunto de los empleados. La decisión avivó la polémica entre ellas y ellos, que ven atacado su orgullo masculino.
SUSO VARELA