28 mar 2001
Charlín aprovecha su juicio para contar al tribunal sus penalidades en prisión
El capo niega cualquier relación con el alijo de 6.000 kilos de coca aparecido en Marruecos en 1997 «Tengo 68 años y la memoria no aguanta». El capo gallego del narcotráfico Manuel Charlín Gama se presentó como un venerable y desmemoriado anciano víctima de un malentendido ante el tribunal que le juzga en la Audiencia Nacional por un alijo de casi 6.000 kilos de cocaína. Con el cráneo afeitado y el cuerpo embutido en un plumífero verde, el patriarca del clan de los Charlines se quejó de que la Justicia lo mantenga preso en un módulo «con criminales de ETA». Charlín insistió en que no sabía nada del «Duanas», el barco que fondeó en junio de 1997 los fardos de cocaína frente a las costas marroquíes.