Treinta de ellos, cuyas edades oscilan entre ocho y doce años, pasarán dos meses en la comarca asturiana, y otros tres en Viveiro La-La Mohamed llegó ayer a Tapia procedente de Farsía, en Smara, un asentamiento de refugiados saharauis en Argelia próximo a Tinduf. En Tapia le esperaba la que será su nueva familia los próximos dos meses en sus particulares «Vacaciones en Paz», el programa de acogida de niños saharauis. Con ella, otros 29 niños llegaron ayer al Occidente asturiano. Tres más lo hicieron a Viveiro.
La-La tiene la tez oscura y el color de sus ojos es negro, muy negro, como su pelo. Al verla, con la sonrisa siempre dispuesta, nadie podría imaginar la tragedia que representa, la del pueblo saharaui.