El secretario comarcal, Etelvino Blanco, destacó la defensa del trabajador pero también de los intereses de la sociedad ourensana El himno de la Internacional fue ayer el punto de partida del homenaje que la Confederación Intersindical Galega rindió a los hombres y mujeres que han protagonizado los últimos 25 años de sindicalismo nacionalista en Ourense. Obsequios y muchos, pero breves discursos, completaron un acto desarrollado en la casa sindical del parque de San Lázaro. El secretario comarcal, Etelvino Blanco, lanzó a los presentes el reto de la continuidad, más difícil que el primer paso, dijo, y recordó que la CIG no sólo se caracteriza por la defensa del trabajador, sino también en defensa de los intereses de la sociedad ourensana.
ALBERTO CARNERO