Brad Pitt es el secundario de lujo en «Quemar después de leer», donde interpreta a un chico de gimnasio con tupé, adicto al chicle y al iPod y que bebe Gatorade.
El grupo, propiedad del multimillonario Anil Ambani, inyectará 550 millones de dólares en la productora del director, Dreamworks, para desligarla de su actual propietario, Viacom.