08 abr 2001
El Compos encajó, templó y asestó el rejón de muerte
Juanito, Uxío, Anxo y Rubén incendiaron el partido en la recta de llegada Salamanca y Compostela completaron un partido extraño entre dos equipos que conviven con la presión, atenazados por circunstancias de distinto color: los charros, porque se descuelgan del ascenso; los santiagueses, porque luchan por la permanencia, amén de los avatares extradeportivos que envuelven el palpitar diario de la entidad. A los dos colectivos les sobraron nervios y miedos. El Compos probablemente ganó porque templó mejor su encefalograma y porque no se descompuso, pese a arrancar con dudas.