Las estaciones abandonan el rural y se instalan en polígonos y autovías. En el Concello de Lugo hay 26, el doble que hace 20 años, mientras que en Muras se tienen que trasladar a Xermade o As Pontes y Vilalba se quedó sin poder repostar en zonas campestres
Suso Varela, X.M.Palacios