Rivera instó a Ramón Martínez a abandonar la sesión y con él se marchó todo su grupo Corto pero intenso. El último pleno de Foz, anteayer, abrió con polémica. Una moción del BNG solicitando el arreglo del puente de Porto despertó un cruce de acusaciones entre PSOE y PP. El crispado debate desembocó en tres llamadas de atención al portavoz popular Ramón Martínez por parte del alcalde, el socialista José María García Rivera, quien acabó instándole a que abandonara la sesión, siguiendo al edil del PP sus compañeros de grupo.