«No aceptaremos esta intimidación», ha expresado en sus redes sociales el demócrata, que niega haber quebrantado ninguna ley: «Solo me opongo a que los agentes de inmigración aterrorice a nuestra ciudad»
Cuando los suvenires de Naranjito, mascota del Mundial de Fútbol 1982, se vendían como churros, España firmó su entrada en la OTAN, que sería ratificada cuatro años después en referendo