Tranquilizaron a los astronautas y hallaron un robot perdido en Marte

La Voz

SOCIEDAD

«Fresnedillas, tenemos un problema». Esta frase podría haberla mencionado el astronauta estadounidense Jack Swigert durante el accidentado viaje del Apolo 13, puesto que las instalaciones de la NASA en Madrid han realizado el seguimiento de todas las naves Apolo, con las que se comunicaban cuando era necesario. Los controles de estos vuelos tripulados se hacían desde la estación de Fresnedillas de la Oliva, cercana a la actual, y que hoy usa el Centro Nacional de Inteligencia.

De hecho, esta estación fue la que les comunicó a los astronautas del Apolo 11, Armstrong, Aldrin y Collins, los primeros que llegaron a la Luna, que tenían que esperar seis horas y media para pisar el satélite terrestre, hasta que la televisión estadounidense pudiera dar el hito en directo. Cuando alunizaron, la situación de la Tierra no permitía el contacto directo con las estaciones americanas, según explicó a La Voz Luis Rojo.

Otra anécdota de la intervención de las instalaciones españolas se produjo con el Apolo 9, cuando el comandante McDivitt perdió el contacto con Houston y mostró cierto nerviosismo. Fueron los técnicos de Fresnedillas los que se comunicaron con los tripulantes para explicarles que se había perdido la conexión con EE.UU. pero que la estación española los tenía controlados. Su intervención tranquilizó a los astronautas.

Desde las actuales instalaciones también se contactó con el robot Spirit cuando, desde Marte, perdió contacto con la Tierra.